Inmadurez emocional
Valorar implica empatía, perspectiva y gratitud.
Un hijo emocionalmente inmaduro:
piensa solo en sí mismo,
minimiza el esfuerzo ajeno,
reacciona con enojo ante cualquier límite.
No es cuestión de edad, sino de desarrollo emocional.
Si un hijo no valora:
no supliques,
no te justifiques eternamente,
no te anules para ser aceptada.
Poner límites también es un acto de amor…
y, muchas veces, el único que enseña a valorar.