4. Intolerancias alimentarias
Algunas personas tienen dificultades para digerir ciertas sustancias como la lactosa, la fructosa y el gluten. Cuando estas sustancias no se procesan adecuadamente, llegan al intestino y son fermentadas por las bacterias, produciendo un exceso de gases. Muchas personas viven con estas intolerancias durante años sin darse cuenta.
5. Alimentos ricos en FODMAP
Los alimentos ricos en FODMAP, como el pan, las legumbres y algunas frutas, son altamente fermentables. Si bien no son dañinos por naturaleza, pueden provocar una producción excesiva de gases en personas con sistemas digestivos sensibles.